Familia, trabajo, deporte y estudio.

Esta es una historia como la de muchos alumnos de IES, que comparten estudio, vida en familia y pasiones. Omar Barucco es estudiante de la Carrera de Diseño de Multimedios de IES, vive en Bariloche (Río Negro – Patagonia Argentina) y da su testimonio de lo que lo apasiona.

Familia, trabajo, deporte y estudio son los valores con los cual llegué a los 52 años. En los tiempos libres persigo mis dos sueños: las competencias de montaña y la Carrera de Multimedios. No los podría hacer sin el apoyo familiar, somos un equipo y todos deportistas.

Cuando hablan de los inventos del 2000, siempre se olvidan del estudio a distancia, esa maravilla que permite cursar sin horarios. Eso sí, se necesita más constancia y horas de estudio en casa o donde estés, pero sin horarios significa que puedo levantarme antes o aprovechar una espera para avanzar. A esto se suma que las experiencias contadas por un buen profesor en el material de estudio puede más que horas de lectura. En lo particular, me van bien cursando 2 materias por semestre. ¿Es un ritmo lento? Sí, pero puedo disfrutarlas y dominarlas. Y sin darme cuenta, estoy a muy pocos pasos del seminario final. Cuando terminé el secundario intenté varias veces hacer la universidad, pero terminaba abandonándola por mis responsabilidades laborales.

Entreno todos los días desde los 20 años menos el sábado, descansar es entrenar. Aeróbico, anaeróbico, cross country, trepada y cardiovascular. Hoy divido en dos o tres turnos, ya que no tengo espacios de 3 o 4 horas seguidas. Afortunadamente tienen la propiedad de acumularse con el mismo efecto de hacerlos todos juntos. En donde resido, Bariloche, la temperatura hace que el hielo y la nieve estén presentes aun en verano. Ese es un plus que genera una aventura en cada salida por los cerros, pero que también la hace más difícil, ya que uno se encuentra generalmente solo ante una lesión, que siempre está presente en las pendientes de 35º y hasta 40º.

¿Chamonix? Correr 170 km en un país extranjero, con 10.000 metros de desnivel no fue simplemente estar en el mundial de Ultra Trail, significó clasificar, subir de 4000 a 5000 km en el año, adaptarme a sus 30º de temperatura, a sus bebidas y alimentos, a su comunicación, ver a mi padres, hermanos y comprobar una vez más que con sacrificio y constancia los sueños se cumplen. Hasta el kilómetro 100 los dolores y vienen y se van. Desde ese punto, los dolores vienen para quedarse, hay que seguir con el espíritu que nos lleva a hacer esto. Quiero volver, con más experiencia, pero esta vez con el aliento extra de los amigos Leñadores de Neuquén.

Con la misma pasión, esfuerzo y sacrificio hago mi carrera de Multimedios en el IES. Quién sabe si cuando termine, las Carreras de Diseño Gráfico o Publicidad se transforman en un nuevo desafío a cumplir.

Comunicación IES