Liderazgo colaborativo: ¿utopía o posibilidad en la dinámica organizacional actual?

Por María Julia Pinha*

La complejidad del entorno actual requiere líderes que puedan aportar soluciones ágiles y económicas otorgando así flexibilidad a los equipos de trabajo y a las organizaciones. Lograr esto requiere talentos motivados y en constante adaptación en culturas posibilitadoras de aprendizajes.

Cuando hablamos de liderazgo colaborativo, nos referimos a dar lugar a la mirada del otro, a poder escucharlo percibiendo sus creencias y valores para motivarlo, trabajar con un otro para dinamizar la solución de problemas disminuyendo costos y tiempos, implica acompañar al equipo y organización desde un estilo que fomente la flexibilidad ante la complejidad del contexto actual. En esencia, implica co-construir el liderazgo con otros, dejándonos transformar por otro.

Diversa literatura muy interesante trata este tema, sin embargo, aquí se desea dar un punto de vista diferente, hablar de la profundidad que posibilitará el desarrollo de las competencias necesarias para vivir este tipo de liderazgo.

De tres pilares claves se hace referencia, pilares que residen en los paradigmas de cada uno de nosotros de un modo particular y único, que es menester que analicemos y cambiemos – si fuere necesario- como primer paso de la transformación:

» Vulnerabilidad: ¿cómo vivís la vulnerabilidad? ¿te da miedo o la entendés como parte tuya? Culturalmente en nuestros entornos laborales mostrarse de este modo está mal visto, sin embargo, un nuevo cambio se está gestando con las nuevas generaciones, entendiendo que saberse, aceptarse y mostrarse vulnerables (no omnipotentes) es esencial para que los otros nos legitimen como líderes humanos y humildes, conectándose con nuestro ser y así sumarse a nuestro propósito. Es aquí donde podrás INFLUIR en los demás y tener la capacidad de adaptación necesaria para generar dinamismo en la organización.

» Aprender a aprender: ¿cómo vives el “no sé”? ¿es parte de tu vida? muy vinculado con lo anterior, sólo aceptando que hay muchas cosas que no sabemos, es que abriremos la puerta a que ese otro nos comparta su mirada y nutrirnos mutuamente. Si nos posicionamos como aprendices constantes es que sabremos observarnos y observar al otro, dando base a la empatía y logrando en los demás motivación y trabajo en equipo, ¿cómo? Dejando que se desplacen del rol de colaboradores (pasivos) para ser co- elaboradores (partícipes activos) en las decisiones y acciones. Empoderándonos y empoderándolos.

Para desarrollar la observación te invito a percibirte a vos mismo primero, ¿qué siente tu cuerpo?, ¿dónde están las tensiones?, ¿cuál es la emoción predominante en tus días?, ¿cuáles son tus pensamientos más frecuentes? ¿abren (positivos) o cierran posibilidades (negativos)? ¿sos protagonista de tu vida o los otros todo el tiempo te ponen en situaciones que no deseas? Primero es necesario que puedas percibirte y respetar tus propios procesos personales para luego poder ver y acompañar al otro.

» Escuchar: lo resumo en dos preguntas reflexivas: ¿escuchas para responder o para entender la real inquietud del otro?, en un dialogo, ¿qué porcentaje tienes de escuchar y de hablar? Si tus respuestas fueron que hablas más de lo que escuchas y respondes antes de que el otro termine de hablar (o tienes que repetir las cosas muchas veces), te propongo que hagas el ejercicio (acompañado de la respiración) de contener las opiniones y observar y escuchar al otro, poniendo foco en su necesidad e indagando en lugar de opinar. Sólo si escuchamos sinceramente a otro es que sus palabras nos atravesarán, dando posibilidad a un aprendizaje sustentable y a crecimientos conjuntos, clave para trabajar en redes.
Para desarrollar las cuatro competencias que la bibliografía menciona necesarias para ser un líder colaborativo -empatía, influencia, adaptabilidad y redarquía- es necesario dar un paso previo, haciendo una revisión muy profunda de nuestros modelos mentales, para no quedarnos en cambios no sustentables.

Entonces, ¿el liderazgo colaborativo es una utopía hoy en nuestro contexto organizacional? Definitivamente no, es sumamente viable y necesario en todos los rubros y culturas, es la vía más rápida y menos costosa de dinamizar las organizaciones. Sólo se requiere deseo, voluntad y práctica… ¿estás dispuesto a hacer el esfuerzo? Si tu respuesta es sí, entonces a partir de hoy se abre un universo de nuevas posibilidades.

*Docente de la Carrera de Recursos Humanos en Colegio Universitario IES

Mauricio Lirio

Redactor de Contenidos IES